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El pasado 22 de mayo se celebraron elecciones autonómicas. Hace ya más de dos meses. El 4 de julio pasado se invistió como Presidente a D. Paulino Rivero Baute, y posteriormente, han tomado posesión de su cargo todos los miembros del Gobierno, que a su vez han ido ya organizando sus diferentes áreas.
El tiempo pasa. Ya han transcurrido, de hecho, 29 años sin que se modifique la Ley Electoral Canaria. Es más, esta sigue pendiente de desarrollarse mientras rige la disposición transitoria primera del Estatuto. Una disposición transitoria de 29 años, tiene más de eterna que de transitoria.
El presidente Rivero dedicó un 0.8% de su discurso de investidura a mencionar la reforma electoral, pero el caso es que tuvo que darle ese microscópico espacio. Es la primera vez que este importantísimo asunto se toca en un discurso de investidura presidencial. También hablaron de Reforma Electoral Canaria todos los grupos de la Cámara, excepto CC (José Miguel Ruano), entendiéndose esta excepción por la intervención de Rivero, si bien, nos parece que lo correcto es que el portavoz del grupo se hubiera pronunciado también, y de manera menos escueta que el presidente de Canarias.
Por otro lado, tras su toma de posesión, Francisco Hernández Spínola (Presidencia y Justicia), responsable de la consejería que debe impulsar esta reforma política fundamental, hizo unas declaraciones en las que no se precisan contenidos ni plazos, es más, mencionó que había cuatro años por delante para acometer las reformas pendientes y que en cualquier caso es el Presidente del Gobierno, Rivero, quien marcaría las prioridades.
Se quiera ligar o no la reforma estatutaria y la reforma electoral, hay que dejar claro a los políticos y a sus partidos, así como a las instituciones responsables, Gobierno y Parlamento, que los ciudadanos no están por perder cuatro años más para sumar 33 a los que ya se han dilapidado. La reforma electoral canaria debe acometerse ya. No caben aquí los 100 días de gracia cuando se han esfumado graciosamente ya 10.585 desde 1982.
Al consejero Spínola hay que pedirle máximo esfuerzo y diligencia en la tarea, y para ello lo único que tiene que hacer es dar los pasos necesarios para convocar ya una comisión de estudio y debate con todos los grupos parlamentarios. Sería conveniente que la ciudadanía tuviera la oportunidad de decir algo en algún punto del recorrido de este proceso.
Por su parte al Presidente Rivero hay que pedirle que si es de su incumbencia el marcar prioridades, sea a este asunto al primero que le ponga una señal de entre aquellas reformas políticas que tiene pendientes Canarias.
Los ciudadanos vienen repitiéndolo una y otra vez desde hace años. Quieren reformas de calado para mejorar la democracia. En Canarias esta demanda es incluso más perentoria. No deben los políticos seguir ignorando el asunto y al tiempo decir que no se explican la desafección ciudadana por la política.
Partidos, políticos, Gobierno y Parlamento deben tomar ya en serio la Reforma Electoral de Canarias.
Firmas para la Reforma Electoral Canaria http://manifiestoreformaelectoralcanaria.blogspot.com/ |